Archivo de la etiqueta: vejez feliz

APRENDIENDO A ENVEJECER

Comparadas con las de otros tiempos, las personas mayores de ahora disfrutamos, al menos en algunos aspectos de la vida, de una situación muy ventajosa. Nunca han dispuesto los ancianos de condiciones tan favorables, ni de una calidad de vida equiparable a la que proporcionan las sociedades avanzadas a sus jubilados. Pero esto solo no nos garantiza una vejez feliz.

Para disfrutar de una vejez a la altura de nuestra aspiración a una vida valiosa y llena de sentido necesitamos, además, aprender a envejecer. Porque la vejez física nos sobreviene sin que apenas nos demos cuenta: «No sentí resbalar mudos los años», constataba Quevedo. Pero, en realidad, somos nosotros los que «nos hacemos viejos», y hay tantas formas de envejecer como sujetos y formas de vivir.

El paso del tiempo, es cierto, socava inexorablemente para todos su ser corporal. Pero, felizmente, no nos reducimos a eso. «Mientras el yo externo se desmorona, escribió San Pablo, nuestro hombre interior se renueva día tras día». La vejez nos da la oportunidad de experimentarlo y de hacerlo realidad.

Primero con el ejercicio del yo interior y el cultivo de la vida espiritual que desarrolla nuevos hábitos de corazón: serenidad, desprendimiento, capacidad contemplativa, que permiten disfrutar del hecho mismo de vivir y de los mil pequeños detalles: la belleza de la naturaleza y del arte en todas sus formas, la conversación, la compañía de los seres queridos, los momentos de «soledad sonora» para el recuerdo, la reflexión sobre los misterios de la condición humana, el descubrimiento del sentido y el valor de la vida. Y, sobre todo, la atención a las necesidades de los que nos rodean y el amor desinteresado y discreto, como el mejor servicio que podemos hacerles.

La vejez tiene su lado más oscuro en la proximidad de la muerte. La atención al yo interior ayuda a mirarla sin miedo. Vivir espiritualmente es cultivar lo que en nosotros desafía su presencia: «No moriré del todo», decía ya el poeta pagano. Ser creyente genera fuerzas que hacen posible enfrentarnos a ella con esperanza. ser cristiano, en definitiva, consiste en creer en el amor de Dios, que en el Resucitado se nos ha revelado más fuerte que la muerte, y en que nada, ni la muerte, puede separarnos de ese amor.»

Juan MARTÍN VELASCO
Fuente: la revista cristiana

LAS SIETE REGLAS PARA UNA VEJEZ FELIZ

george-valliant-300x272El psiquiatra George Valliant, investigador del Laboratorio de Desarrollo Adulto de la Universidad de Harvard, que lleva 42 años estudiando la evolución psicológica de 268 varones graduados de esta Universidad en las promociones que van desde 1939 a 1944, ha hecho públicas algunas de las conclusiones alcanzadas en su estudio.
Entre ellas encontramos 7 reglas que se deben seguir para alcanzar una vejez feliz y saludable desde el punto de vista físico y psicológico. Aquí están:

1.- Ser capaz de adaptarse psicológicamente a las circunstancias de la vida.
2.- Tener un nivel educativo alto.
3.- Tener una relación de pareja estable.
4.- No fumar.
5.- No abusar del alcohol.
6.- Hacer algo de ejercicio.
7.- No tener sobrepeso.

Algunos datos de este estudio arrojan que el 50% de los que a los 50 años tenían cinco o seis de estas características llegaron a los 80 años en buen estado físico y mental. De los que sólo cumplían 3 o menos requisitos, ni uno solo alcanzó la octava década de su vida en condiciones satisfactorias.
Este estudio de Valliant lleva controlando periódicamente a sus participantes desde que se graduaron hace más de siete décadas, en lo que es sin duda el análisis más detallado sobre la evolución de la salud psíquica humana llevada a cabo nunca.

Valliant está a punto de jubilarse, a los 74 años, y será sustituido por otro investigador para que el estudio pueda continuar hasta que el último de los individudos analizados muera. Algunos de ellos ya han fallecido, como John Fitzgerald Kennedy. Otros miembros, como el ex director de The Washington Post, Ben Bradlee, aún siguen con vida.
Valliant ha hecho públicos los resultados en la revista The Atlantic Monthly. Para él, como para muchos otros investigadores norteamericanos, la clave de la felicidad es la capacidad de adaptación . El otro factor determinante es la relación de las personas con su entorno.