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CUIDAR A UN ENFERMO CON DEMENCIA

Aprender de CUIDAR A UN ENFERMO CON DEMENCIA para personas mayores

Asistir a una persona con demencia implica para el cuidador informal desgaste emocional, claudicación, problemas de salud e, incluso, financieros.

cuidadorLa lógica, a menudo, no sirve, por lo que establecer una comunicación eficaz es complicado y seguir ciertas normas de seguridad resulta imprescindible para evitar accidentes en el hogar. Seguir una serie de pautas puede facilitar la tarea.

La demencia es una enfermedad degenerativa que conlleva pérdida irreversible de memoria y de las capacidades intelectuales, dificultad para organizar la vida cotidiana, laboral y familiar, alteraciones en la expresión y en la comunicación con los demás, modificaciones en el comportamiento y desorientación, entre otras. De manera progresiva hasta el fallecimiento, se llega a un estado de dependencia total para realizar las actividades de la vida diaria. El cuidador del paciente con demencia tendrá que hacer frente a numerosos obstáculos durante este proceso; uno de los más difíciles de asumir es el modo de comunicación, sobre todo si el enfermo es uno de los progenitores.

Relacionarse, todo un desafío.
Mantener contacto con un enfermo con demencia no requiere ser razonable. Pocas veces es útil. Es preferible usar afirmaciones sencillas y directas respecto a una situación, en lugar de explicarlas con sentido común, ya que el paciente puede no entenderlo. Debido a la pérdida de memoria, el afectado olvida sucesos importantes, como la muerte de un progenitor. Por este motivo, no es extraño que muchos pregunten por su madre o por su padre y, al recordarles la pérdida, surjan momentos de dolor que pueden terminar en discusión. Una de las mejores maneras de calmarles es animarles a hablar de ello.

En fases tempranas de la enfermedad, ayuda colocar en zonas estratégicas pequeños recordatorios. ¿Conviene pactar estas ubicaciones? No. La mayor parte de los enfermos no recuerdan ninguno de los tratos alcanzados con el cuidador. Es mejor modificar el entorno, presuponer el riesgo posible y avanzarse para evitar sus consecuencias: en lugar de pedirle prometer que apague el fuego tras calentar agua, se le tiene que facilitar una tetera eléctrica con apagado automático.

De la misma manera, es preferible afirmar que preguntar. Cuestiones tan habituales en el pasado como las preferencias en la comida ya no son las más apropiadas. Una persona con demencia, en ocasiones, es incapaz de expresar qué quiere o qué siente porque cambia de opinión de forma periódica. Es conveniente ofrecer la comida y subrayarle: “Vamos a comer”. Así no se favorece la posibilidad de una respuesta que abra la puerta a una discusión.

No hay que acelerar su pérdida de independencia, sino permitirle hacer las tareas que aún puede desempeñar. Por el contrario, si se le sobreestima en acciones que no puede llevar a cabo, es fácil que se altere y no culmine con éxito la tarea. Encontrar el equilibrio es difícil. Hay que ser flexible y paciente. Aunque en los momentos de lucidez del paciente es fácil cuestionarse si el diagnóstico es certero, a pesar de que puede tener una lógica perfecta de manera puntual, no es correcto pensar que finge, sino aprovechar estos instantes como auténticos regalos.

¡Cuidado con los accidentes!
Si se convive con una persona con demencia, hay que ser muy cautos y poner en práctica una serie de precauciones para evitar accidentes. Algunos de los principales peligros son: incendios (estufas, fogones, cigarrillos, encendedores o fósforos), objetos afilados (cuchillos, navajas de afeitar o agujas de coser) o susceptibles de fragmentarse (vasos de vidrio), medicamentos o sustancias tóxicas de uso doméstico, estancias poco iluminadas, el agua del baño (el termostato ayuda a controlar la temperatura), llaves del coche o herramientas, alfombras y muebles u objetos en general que interfieran en el paso y sean susceptibles de provocar caídas (mangueras o rejas).

Es recomendable instalar cerraduras o alarmas en puertas y ventanas para evitar que el paciente salga de casa sin que el cuidador o demás familiares se den cuentan. Es imprescindible que lleve algún tipo de identificación, como una pulsera, que informe de la enfermedad que padece y la dirección y teléfonos de contacto; y también resulta útil colocar en un lugar visible los números de urgencias médicas y de información.

El cuidado del cuidador.
Es difícil ser un cuidador perfecto. Estas personas acumulan diversas emociones -tristeza, frustración, impaciencia…- que deben expresar. Hay que buscar la ayuda necesaria antes de que aparezcan las señales de alarma: sentimientos de tristeza o sensación de encontrarse al límite de las fuerzas, insomnio, pérdida de apetito o de peso, irritación y somatizaciones como dolores de cabeza, estómago o palpitaciones.

Los sistemas sanitarios   programan  actividades orientadas a evitar o disminuir el sobreesfuerzo del cuidador y, a menudo, se recurre al ingreso temporal del paciente para permitir al cuidador recuperarse física y psíquicamente.

Por MONTSE ARBOIX

El contenido de CUIDAR A UN ENFERMO CON DEMENCIA es ideal para saber envejecer.

7 comentarios para “CUIDAR A UN ENFERMO CON DEMENCIA”

  • maria jose rodriguez benitez dice:

    como cuidar a un enfermo con demencia senil

  • susana dice:

    tengo ami abuelita con demencia senil siento ami familia dese´sperada con todo esto,esta tomando pastiillas pero no le hacen nada ella no duerme durante el dia y en la noche esta despierta y es ahi donde le vienen esos ataques de demencia … kisiera algun consejo para la fmilia ke tiene un pasiente con esta enfermedad como tratarla como poder ayudarla …muchas gracias

  • patricia dice:

    gracias por la informacion,hace 3 años cuido a mi madre con demencia la llevo al neurologo 1 vez por mes y trato de cuidarla lo mejor posible,es dificil pues no cuento con la ayuda necesaria para mi descanso,quisiera dormir una semana entera,es desgastante,a veces alguien me ayuda por un rato,pero nesecito un poco mas, me gustaria decirle a las familias que no ayudan:que el amor que dicen tenerle al enfermo y no ayudan es falso,es facil decir que los queremos y no damos ni un dia de cuidado,ese problema lo tengo yo “tu vives con mi mama,debes cuidarla” palabras textuales de mi hermana que cuida enfermos y no es capaz de ver a su madre.gracias

  • 0feliaarrera garcia dice:

    Mi mamacita tien 90 años, y tiene demencia senil, que triste es ver a un ser querido como una madre con esta enfermedad, cuando esta lucida quiere ver a susu hijos arones,pero ellos munca tienen tiempo de venir que pen con todos aquellos viejitos de nuestro pais que estan en estas condiciones, si es una enfermedad muy dificil, por que es mental, mi mama quiere mucho a su medico que la atiende, no s neurologo pero aun lo reconoce, solo edir a Dios por ellos que nos de mucha fuerza de voluntad pra verlos

  • juany medina dice:

    hola mi nombre es juany y me gustaria compartir unas palabras con ustedes mi madre fue diagnosticada con demencia senil y fue un golpe muy duro para mi que al principio no supe como manejarlo pero poco a poco le pido a dios salud y fuerza para poder sobre llevar y ayudar a mi madre con esta enfermedad ya que soy la unica con la que quiere estar a mi lado se siente segura,tranquila pero a veces siento que no puedo dar esa ayuda pero dios me ayudara para salir adelante y ceeme que le pido a dios que me de principalmente salud y paciencia para poder salir adelante con mi madre

  • patricia dice:

    mi madre ha sido dignosticada con demencia senil mi hermana mayor esta al cuidado pero trabaja al igual que yo y no tenemos quien la cuide sera conveniente llevarla a una casa para ancianos?

  • patricia dice:

    mi madre tiene demencia senil y mi hermana mayor vive con ella yo le ayudo en lo que puedo pero no tenemos quien la cuide por lo que pensamos llevarla a una casa para ancianos sera lo mejor?

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